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Edna Iturralde Edna Iturralde es, hoy día, una autora que atraviesa las fronteras —como los pájaros de su libro—, y no pertenece solo al Ecuador, sino que se proyecta a mundo... Biografía

Biografía Edna Iturralde

Edna Iturralde nació en Quito, Ecuador, el 10 de mayo de 1948. Sus padres fueron Edna De Howitt Tinajero y Enrique Iturralde Darquea. Los primeros años de la infancia de Edna Iturralde fueron cruciales para su carrera literaria. 

Cuando apenas cumplía un año de edad, su padre, que pertenecía a la FAE (Fuerza Aérea Ecuatoriana), murió en un accidente de aviación. Al ser hija única de una hija única, ella y su madre se fueron a vivir donde los abuelos maternos: Rosana Tinajero Albornoz y Charles De Howitt. La madre, gran lectora, enseñó a Edna desde que era muy pequeña el gusto por la lectura. 

Edna creció como una niña solitaria y soñadora con un cuarto lleno de muñecas y tres perros con quienes jugaba a las señoras que toman el té, vistiéndolos con camisetas y pañuelos. Sin embargo, su lugar favorito era el columpio de madera que su abuelo construyó en aquel jardín luminoso, y que colgó junto al tronco de un árbol cubierto por una enredadera de taxo. Entre las frutas asomaban telas de arañas pequeñas y amarillas, que con el sol parecían de oro. Por esa razón, Edna lo llamaba “El jardín de las arañas doradas”. Este fue el nombre con el que tituló su primer libro, publicado en memoria del lugar en donde soñó e imaginó todo un mundo de fantasía mientras se columpiaba. Aquel mundo mágico fue producto de los libros que le leían y de los cuentos que escuchaba. 

Desde esos años empezó el romance de Edna con los libros, a los que llamó “caja de sorpresas”. Todavía siente que los libros son cajas de sorpresas desde el primer momento en que abre las tapas. Lo cierto es que lo que fue una vocación precoz de la pequeña reportera del periódico escolar, que escribía una comedia para sus compañeros de quinto grado y otros textos a pedido, se le iría volviendo un modo natural de expresarse. En 1967 fue la primera mujer en ganar dos medallas en un concurso de oratoria que normalmente había estado dedicado a varones: la Medalla de Oro otorgada por el presidente de la república Otto Arosemena Monroy, y el Primer Premio del Municipio de Quito en oratoria donado por el alcalde de aquella época Blasco Peñaherrera. 

Graduada del Colegio Americano, trabajó de guía turística en Metropolitan Touring. Sus historias de leyendas y cuentos, más inventadas que reales, gustaban tanto a los turistas que la compañía Intraltravel de los Estados Unidos la eligió como la mejor guía de América del Sur. 

Con la idea de inaugurar una boutique, que no había en Quito, alquiló un cuarto en una casa en la Av. Amazonas, en la Mariscal. La llamó Carnaby Street, el nombre de una calle en Londres de donde salía la moda que impactaba a las nuevas generaciones, como la minifalda. Edna diseñó ropa y joyas en cobre y plata para su boutique, que se convirtió en el lugar de encuentro de la juventud. 

Se casó por primera vez a los veintidós años con el holandés Diederick van Maasdijk, con quien tuvo cuatro hijos. Enviudó a los treinta y cinco años. Su marido falleció en un accidente de aviación el mismo mes que murió su padre. 

En 1980 publicó su primer cuento: “Panchita la hipopótamo balletista” en el suplemento semanal Panorama del diario El Comercio, donde le pidieron que escribiera para una sección llamada “Cuentos del Ecuador”. Desde entonces, Edna Iturralde tomó partido por lo que no ha dejado de hacer: desarrollarse como una escritora comprometida con la literatura infantil de su país y del mundo, y en cuya obra entera se ve reflejado un interés inacabable por la búsqueda y la definición de su propia identidad en el contexto de la identidad nacional y regional; una ciudadana del mundo, que va más allá de las fronteras de su país y cuya obra se alimenta de culturas de todo el planeta. 

Varios cuentos sucedieron al primero y se publicaron en aquel suplemento de la prensa quiteña durante casi dos años. Eran las historias que contaba de memoria a sus hijos quienes, a veces, cuando ella les cambiaba algo, le reclamaban. Entonces decidió escribirlos para contárselos siempre iguales. En aquellos años, cuando la literatura infantil estaba dominada por varones, un escritor comentó que “escribía bien para ser mujer”. Edna se dedicó con más tesón aún a la escritura y fundó y dirigió durante once años la revista semanal La Cometa, que circuló gratuitamente con el diario Hoy. Esa fue la primera revista (no suplemento) en circular con un periódico en Ecuador, de tal manera que, si se calcula un promedio de tres niños por hogar, y dado que la venta del diario aumentó considerablemente los sábados, la revista llegó aproximadamente a 210,000 niños, promoviendo así la lectura especialmente sectores de bajos recursos económicos, que no podían acceder a libros. Edna llenaba las páginas de la revista de juegos, poesía, cuentos y manualidades, utilizando diferentes seudónimos.

En 1985 contrajo matrimonio con el estadounidense Bruce Kernan, con quien tiene dos hijos; y en 1986 publicó su primer libro, el ya mencionado Desde el jardín de las arañas doradas (Editorial Arcoíris, 1986; Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo Quito, 2004): un compendio de 29 cuentos mágicos y lúdicos que previamente habían sido publicados en La Cometa. 

Ve la luz su segundo libro, Junto al cielo: cuentos sobre Quito (Cosmo Editores, 1990; Editorial El Conejo, 2001; Editorial Norma, 2009), que merece la crítica literaria de Alejandro Carrion en el diario El Comercio: 

El estilo de Edna Iturralde ha llegado al dominio mas difícil, al de la completa sencillez, de la claridad suma.  Así, quien la lee, está sonriente, oyéndola contar, no leyéndola. Es por eso que su libro tiene una calidad especial, calidad que es bienvenida.  Nada más difícil que hacer lo que esta escritora ha hecho sin esfuerzo. Llegar a ese grado de sencillez, de claridad y de vida en un relato, tirando lejos toda pretensión literaria hacia la falsa elegancia o hacia el retorcimiento, es algo increíblemente difícil y solamente se lo logra a travez de una capacidad completa de escritor.

Posteriormente, impresionada por la extinción de ciertas especies animales, publicó en 1993 Un día más y otras historias, Cuentos de animales en peligro de extinción (UNICEF, Ecuador 1993), y ese mismo año publicó su primera novela: Aventura de los Llanganates (Casa de la Cultura Ecuatoriana núcleo Quito, 1993; Editorial Norma, 2003; Editorial Santillana Loqueleo, 2018), en la que Iturralde se encamina por nuevos territorios identitarios y recorre, de la mano de un grupo de niños aventureros, una de las leyendas sobre el tesoro de Atahualpa escondido en una secreta ciudad en las misteriosas montañas. 

En 2003 fundó la Unión de Escritores Ecuatorianos de Literatura Infantil (UDELI) con el propósito de promover la publicación de libros de autores e ilustradores ecuatorianos, ya que las grandes editoriales como Santillana o Norma solo comercializaban libros infantiles de autores extranjeros, iberoamericanos o traducciones. De este proyecto nació una antología de cuentos navideños: De pesebres, poemas y piruetas, que fue una gran oportunidad para que autores e ilustradores locales presentaran su obra. 

En 1994, la UNICEF y el Ministerio de Educación de Ecuador le solicitaron que escribiera algunos cuentos sobre valores. Edna lo hizo y logró que lo que pudo haber sido una didáctica aburrida y autoritaria se convirtiera en algo distinto a través de tres tomos titulados Ser y compartir, donde se incluyeron sesenta historias divertidas e ingeniosas que iban dirigidos a niños de 6 a 12 años de edad. Son cuentos donde las horas se enferman y caen de los relojes en un país impuntual; donde la mentira tiene forma de pera y largas trenzas que se enredan en todo y en ningún momento se dice lo que se debe o no hacer: esto lo decide el niño lector en el desarrollo de la historia. 

De 1996 a 1998 Edna fue la representante en Ecuador de Educational Development Center (EDC). Utilizando el método de Instrucción por Radio Interactiva (IRI), y el apoyo de UNICEF y de PLANinternational, estuvo a cargo de la producción y realización de quince programas radiales llamados Juguemos al teatro. Con una duración 20 minutos, estos programas gratuitos podían trasmitirse por radio o en casetes entregados especialmente a “madres comunitarias”. Su objetivo era usar el cuento y el teatro para desarrollar la inteligencia emocional y la resolución de conflictos en niños en edad preescolar. 

En 1998 fue la primera escritora ecuatoriana en publicar un libro con la casa editorial Santillana con el sello de Alfaguara, se trató de Verde fue mi selva obra con la que inauguró su exploración narrativa sobre temas etnohistóricos a través de una investigación de campo donde fue a habitar con aquellas etnias de la Amazonía, algo que continuó haciendo en todas sus obras de etnohistoria narrativa y multiculturalidad.  Verde fue mi selva es una hermosa colección de cuentos en donde se acerca a la vida de niños de diversas etnias amazónicas, con temas ligados al patrimonio natural y cultural. Esta obra de madurez literaria recibió el 2002 el reconocimiento honorífico Skipping Stones otorgado en los Estados Unidos a libros excepcionales que “promueven el entendimiento entre las culturas, cultivan la cooperación y promueven una comprensión más profunda de la diversidad en el mundo, la riqueza ecológica, el respeto por la multiplicidad de los puntos de vista y las relaciones de proximidad al interior de las sociedades humanas”. En el año 2010 esta misma obra, Verde fue mi selva, fue galardonada por la crítica especializada como una de las diez obras “más significativas e imprescindibles” en el canon de la literatura infantil y juvenil latinoamericana del siglo XX, en un evento organizado por la Fundación SM y la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos de Chile (DIBAM). Y en el año 2019, la traducción al inglés de Green Was My Forest, volvió a recibir el premio Skipping Stones.

Edna Iturralde es pionera de la etnohistoria narrativa en su país, y ha logrado transmitir a través de la literatura realidades ecuatorianas alrededor de la selva para compartir con el mundo las riquezas de estos pueblos olvidados y desmitificar este espacio como un lugar inaccesible, lejano o peligroso, poniendo sobre el tapete de la verdadera importancia de un grupo de personas, con sus propias costumbres, riquezas y valores, que viven en una de las ecorregiones con mayor biodiversidad en el mundo.

Seguido de este libro, publicó Y su corazón escapó para convertirse en pájaro (Editorial Santillana Alfaguara, 2001; Loqueleo, 2017), Premio Nacional de Literatura Infantil Darío Guevara Mayorga de cuento en 2002, es un homenaje al pueblo afroecuatoriano  y su segunda novela de etnohistoria donde cuenta en forma cronológica uno de los dolores más terribles del ser humano: la esclavitud, que ella considera una lacra del mundo; a continuación publicó Caminantes del Sol (Editorial Santillana Alfaguara, 2002; Loqueleo, 2017), un homenaje a la etnia saraguro. Esta novela es considerada, tanto en Ecuador como en Perú, un libro infantil único y un excelente referente histórico novelado sobre la época de los incas. J.R. Machete (Editorial Santillana Alfaguara, 2003; Loqueleo, 2018) es una novela histórica de la época de la Revolución Liberal del Ecuador donde resalta la importancia que tiene el campo de la Costa y sus habitantes llamados “montubios”. 

En el 2003 empezó a publicar también con Editorial Norma, siendo la primera escritora ecuatoriana en hacerlo con los libros: Aventuras en los Llanganates  (Editorial Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo Quito, 1993; Editorial Norma, 2003) y dos cuentos: El gran secreto y El pirata Barbaloca (Editorial Norma, 2003; Editorial Santillana Loqueleo, 2018). 

Del 2006 al 2010 fundó y fue presidenta de la Academia Ecuatoriana de Literatura Infantil y Juvenil, adjunta a la Latinoamericana, desde donde promovió a su país y apoyó a Girándula (asociación de escritores ecuatorianos de literatura infantil y juvenil representante de IBBY  Ecuador), en congresos con figuras internacionales relevantes en el ámbito de la literatura los libros para niños, tanto críticos como autores. 

También publicó la novela Entre cóndor y león (Editorial Santillana Alfaguara, 2004) que cuenta la vida de los primeros mestizos de la recién fundada la ciudad de Quito; en el personaje histórico de Eugenia, hija del conquistador Sandoval, y de una hermana del inca Atahualpa. En ese mismo año publica una novela  épica, Miteé y el cantar de las ballenas (Editorial Santillana Alfaguara, 2005; Loqueleo, 2018) donde se relatan los logros de los primeros nautas de la costa ecuatoriana, quienes navegaron en balsas construidas con troncos del árbol de balsa hacia el Golfo de Tehuantepec, en México, llevando consigo las sagradas conchas spondylus en viajes que se repitieron durante tres mil quinientos años, según se comprobó arqueológicamente. Otra importante novela de etnohistoria narrativa es Los hijos de la Guacamaya (Editorial Santillana Alfaguara, 2007; Loqueleo, 2017) relatada en la línea materna de las yachak, las mujeres medicinales, donde empieza la historia de la etnia cañari, hace 10000 años. 

Te acompañará el viento (Editorial Norma, 2008; Editorial Santillana Loqueleo, 2018) habla de una importante cultura ecuatoriana llamada chagra, de la Sierra central. Esta obra está retratada con mucha gracia, misterio y aventura y se centra en las aventuras quijotescas de dos niños chagras en los Andes ecuatorianos.  Las leyendas ecuatorianas las publica en un libro titulado La leyenda del Arupo y otros relatos mágicos y míticos, (Editorial Santillana Caja de letras, 2009; Editorial Don Bosco, 2017) relatos que celebran la magia del amor como el único sentimiento capaz de dar vida. 

María Manglar (Editorial Norma, 2012; Editorial Santillana Loqueleo, 2018), por su parte,  se acerca a la cultura “cholo de la costa”, que se retrata valiente y decidida en esta novela donde un pueblo de pescadores lucha por defender su manglar de la usurpación de las empresas camaroneras. Cuentos del Yasuní  (Editorial Santillana Alfaguara, 2010; Loqueleo, 2018) fue pensada para los más pequeños y es un canto a la importancia, magia y hermosura de una región ecológica única en el mundo: la región amazónica que bordea el río Yasuní.

Hasta las hadas tienen un lugar en la mitología ecuatoriana creada por Iturralde. Y así el libro: Sueños con sabor a chocolate, (Editorial Santillana Alfaguara, 2011; Loqueleo, 2014) presenta a las hadas ecuatorianas: de la papa, del maíz, del banano y muchas otras que cuentan sus distintos poderes mágicos. E incluso el tema del fútbol, el deporte nacional, tiene su espacio en ¡Viva el fútbol! (Editorial Santillana Alfaguara, 2014; Loqueleo, 2018), la historia cronológica del futbol en el Ecuador contada en “pases”, de como llega y evoluciona. 

Los relatos de Iturralde no se basan en un nacionalismo que aparta y divide, sino que son capaces de rescatar y destacar lo mejor de cada personaje, mostrando cómo es posible vivir en armonía, unión y tolerancia, valores que esta autora considera como la base para crear opciones justas de vida. 

La obra de esta autora ha sido considerada como un “hito de la literatura infantil y juvenil ecuatoriana” de acuerdo con la especialista María Eugenia Lasso en el libro Hitos de la literatura infantil y juvenil iberoamericana (Fundación SM, Madrid, 2013. Coordinación Beatriz Elena Robledo). Allí afirma que Iturralde:

Ha creado cientos de personajes e historias en situaciones y paisajes diferentes con una fuerte inclinación hacia el desarrollo de temas multiculturales, históricos y antropológicos. La autora logra llevar al campo de las letras una descripción que hasta ese momento había correspondido únicamente a los antropólogos (…); su visión literaria, lejos de deformar, ilumina la realidad mediante la fantasía. En las descripciones utiliza metáforas, comparaciones y símiles con gran belleza.

En realidad es tan grande la variedad de temas que escribe esta escritora, que merece un aparte los temas puramente mágicos. Drakko Planet (Editorial Santillana, 2012; Penguin Random House, 2014), por ejemplo, es una saga de doce libros en seis tomos (con dos libros en cada uno). Se trata de un planeta habitado por dragones mutantes. Doce de ellos descubren que tienen poderes y deben defender su planeta de ser invadido por seres malvados. Es la eterna lucha del bien contra el mal. Inclusive aquí, la autora logra dar importancia al valor ecológico. Así es el caso del libro, Olivia y el Unicornio Azul (Editorial Santillana Alfaguara, 2008; Loqueleo, 2017), en el cual denuncia la utilización y la manipulación de los niños en propagandas comerciales. 

Con el paso del tiempo, y con el amplio recorrido que esta autora ha hecho por los territorios americanos, el sentimiento de unidad latinoamericana se fue afianzando en su conciencia, por lo que pensó en “nuestra América” y en las leyendas y mitos de los países de la Patria Grande. Entonces surgió Los pájaros no tienen fronteras: Leyendas y mitos de América Latina (Editorial Santillana Alfaguara, 2012; Loqueleo, 2016) que vio la luz en Colombia y ganó el premio Skipping Stones en 2013. Así, recreó, urdió, suavizó, dio brillo y nueva forma a leyendas de diversas regiones, dándoles variaciones sutiles de tal modo que, a veces, deja una huella sutil con la que se esmera en reconstruir un universo narrativo particular. De allí pasó a  las leyendas de amor más conocidas del mundo, con las voces de amantes que vivieron, disfrutaron y sufrieron hace muchos años. El libro se titula: Y surgió en el vuelo de las mariposas (Editorial SM, Colombia, 2014) y fue dedicado a su esposo.

Según los comentarios de quienes la leen, sus obras tienen mil voces que se repiten como mil ecos en el corazón y en la cabeza de sus lectores. Micky Risotto y el perro chihuahua (Editorial Santillana Alfaguara, 2011; Loqueleo, 2017) es una sátira a los juegos de video donde la mente del héroe de la historia gana el juego tras de aventuras. Los hermanos que cosechaban cuentos de hadas (Editorial Santillana Alfaguara, 2013; Loqueleo, 2017) es un homenaje a los Hermanos Grimm; la historia toma un giro especial cuando a unos gemelos les permiten entrar en el mundo de los cuentos y cambiar los finales. 

La casa que el bosque se tragó (Editorial Norma; 2008; Loqueleo, 2018) juega con el humor y el terror, y aunque un vampiro se desmaye al ver sangre, lo principal es que la novela trata del matoneo y de la muerte. Una muerte gentil que está prisionera y no puede hacer su oficio.

La literatura de Edna atraviesa las murallas de tiempo y espacio, pues aborda sin temor temas históricos y los recobra en forma original. Tal es el caso de la saga histórica dedicada a la época libertaria del Ecuador, en ella la historia está plasmada de manera entretenida y original; El perro, el farolero y una historia de libertad; El caballo, la rosa y una historia de rebelión y El cóndor, el héroe y una historia de independencia (Editorial Santillana Alfaguara, 2008; Loqueleo, 2018). Y, con el mismo tema, para los mas pequeños el libro: ¿Quién grita desde tan lejos? (Editorial Norma, 2009). 

Simón era su nombre (Editorial Santillana Alfaguara, 2010; Loqueleo, 2016) es una novela biográfica para jóvenes que recibió el Premio Nacional Darío Guevara Mayorga en novela 2010. Esta fue escrita a partir de profundas investigaciones, siguiendo los dictados de su espíritu, de forma que El Libertador realiza aún otra batalla importante: ganar en el corazón de sus jóvenes lectores el gusto por la lectura.

Llevo tres mil años pintando (Editorial Santillana Alfaguara, 2011; Loqueleo, 2017) es la biografía del famoso pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín. También ha escrito cuentos biográficos para los más pequeños: Conoce a Simón Bolívar (Editorial Santillana USA, 2013; Vista Higher Learning, 2018) Conoce a Miguel de Cervantes (Editorial Santillana USA, 2013; Vista Higher Learning, 2018) donde es el mismo Don es Quijote quien cuenta, a Sancho Panza, la vida de su creador. Conoce a Sor Juana Inés de la Cruz (Editorial Santillana USA, 2017; Vista Higher Learning, 2018) habla de una de las más importantes escritoras en lengua española de todos los tiempos. El sueño de Manuela (Editorial Mantra 2012) es dedicado a la heroica Manuela Sáenz y su amor por la libertad.

Esta autora incluye en sus historias elementos o personas que están más allá de la identidad nacional ecuatoriana, como es el caso de la historia de unas gemelas colombianas en su libro Las Islas donde nace la luna (Editorial Norma, 2007; Editorial Santillana Loqueleo, 2018). Esta obra tiene dos elementos particulares: la migración y las capacidades especiales. Estas niñas, indefensas y dulces, muestran que la discapacidad de una de ellas no es impedimento para emprender una serie de aventuras cuando son separadas de sus padres.

De esta forma Edna, a más de llegar con el sentimiento, también deja satisfechos a los lectores que necesitan tener una base de realidad en sus historias. Esto se ve en el libro Cuando callaron las armas (Editorial Santillana Alfaguara, 2007; Loqueleo, 2018; Editorial Norma Internacional, 2010), que relata la cruda situación que viven miles de niños en distintas partes del mundo donde han surgido problemas bélicos, y ubica a su lector en realidades “ajenas”, pero a la vez “propias”, dada nuestra condición de ser humanos. 

Según afirma esta autora, sus libros están escritos con “mucho respeto, valentía y sinceridad”. Y es verdad, pues estos valores están presentes en sus obras, en donde la valentía del guerrillero no está en matar sino en saber decir no a tiempo, o el coraje de una madre no se basa en vengar a sus muertos, sino en tener la capacidad de vislumbrar un futuro. 

La obra de esta autora también es atravesada por una profunda sensibilidad. Para ella cualquier gesto de cariño, de solidaridad, de dolor, de tristeza, de alegría, de paz, de guerra, de amor es motivo para crear historias. En sus escritos se evidencia la originalidad y el amor, con lo cual fácilmente llega a sus lectores. Además, enfrenta a sus lectores a temas tremendamente polémicos pero, como un buen cirujano, no deja la herida abierta, sino que proporciona la esperanza que permite encontrar en sus personajes a individuos sabios que hallan la felicidad y contagian de ese bienestar a todos aquellos que los rodean.

esto se puede ver en un libro como Lágrimas de ángeles (Editorial Santillana Alfaguara, 2005; Loqueleo, 2018), que trata sobre los niños de la calle, mientras que en El día de ayer (Editorial Santillana Alfaguara, 2007; Loqueleo, 2018 ) habla de los niños que sufren de SIDA y cómo es  su situación en un mundo que los acosa y los rechaza; Las muchachas de la lluvia, novela juvenil (Editorial Santillana Alfaguara, 2012; Loqueleo, 2018) es una novela policial que habla con valentía de la situación de Ciudad Juárez y los femenicidios. El puente de los coyotes, novela juvenil (Editorial Santillana Loqueleo, 2018) es otra novela juvenil de corte periodístico sobre el peligroso viaje de un grupo de migrantes jóvenes que van desde El Salvador hasta los Estados Unidos, huyendo de la violencia de la pandilla de los Mara, por lo que deben atravesar México en la Bestia, el Tren de la Muerte. 

Alguna vez en una entrevista le preguntaron qué sentía al ver que sus obras recibían reconocimientos internacionales. Contestó que para ella era un honor representar a su patria no como Edna Iturralde, sino como una ciudadana del Ecuador. Edna se siente parte de una colectividad, de una sociedad llamada Ecuador, y manifiesta en su trabajo la unión, la solidaridad, la idea de un país que lucha por ser mejor, por concretar sus sueños, por lograr esa armonía tan necesaria desde la individualidad y también desde la colectividad. Al exponer estos valores en muchos de sus escritos, evidencia una particular capacidad de entendimiento que se refleja en forma dinámica y entretenida a través de sus obras, que inspiran a tener fe y trabajar por un futuro lleno de esperanza. 

Este no es el espacio para exponer detalladamente las sesenta y tres obras de Iturralde, sin embargo, hay que hacer un aparte para algunos de sus libros álbum, creados para los más pequeños, puesto que Edna escribe para niños desde los cinco años de edad hasta adolecentes de diecisiete años. Torbellino (Editorial Santillana Alfaguara, 2002; Loqueleo; 2018) motiva a los niños a que hallen su manera personal de aceptar la muerte de una mascota y El misterio de las bolitas de colores (Editorial Norma, 2003) cuenta que dicho misterio debe ser resuelto por un conejo, y termina en un romance. ¿De dónde vienen los bebés de las hadas? (Editorial Norma, 2003), Martina las estrellas y un cachito de luna (Editorial Santillana Alfaguara, 2011; Loqueleo, 2018) y El pirata Barbaloca (Editorial Santillana Loqueleo, 2018) son también álbumes ilustrados, este último está dedicado a los papás y su consagración a sus hijos.    

Edna Iturralde es, hoy día, una autora que atraviesa las fronteras —como los pájaros de su libro—, y no pertenece solo al Ecuador, ni siquiera a Latinoamérica, sino que se proyecta a los cuatro puntos cardinales, puesto que cinco de sus libros han sido traducidos al inglés. En los Estados Unidos cinco de sus libros en español (Caminantes del Sol, Verde fue mi selva, Un día más y otras historias, Y su corazón escapó para convertirse en pájaro y Conoce a Miguel de Cervantes) hacen parte del Common Core (Currículo transversal para escuela hispanoparlantes) desde 2012 en varias ciudades de 17 estados como Nueva York, Colorado, Massachusetts, Nuevo México, California y Florida. La asociación de Bibliotecas del Estado de Texas escogió dos de sus libros para ser recomendados como lectura de verano: Caminantes del Sol y Verde fue mi selva. Su libro Conoce a Miguel de Cervantes fue, por dos años seguidos (2013 y 2014), libro líder durante el mes de la hispanidad en la librería Barnes and Nobles. En México, tres de sus libros (Y su corazón escapó para convertirse en pájaro, Verde fue mi selva y Los pájaros no tienen fronteras)  han sido seleccionados en la convocatoria de la SEP (Secretaría de Educación Pública). Iturralde también ha sido nominada al primer concurso del Premio iberoamericano de Literatura Infantil y Juvenil, y cuatro veces (2012, 2013, 2017- 2020) al premio Astrid Lindgren Memorial Award (ALMA) que otorga el Consejo de las Artes de Suecia. 

Edna ha hecho una importante contribución a la literatura infantil y juvenil ecuatoriana y ha logrado llamar la atención al Ecuador mostrando a través de su literatura los logros de su país al mundo. Su obra ha llegado exitosamente a los niños y jóvenes, motivando a estas generaciones de lectores a que sean más sensibles, tolerantes y comprometidos con la sociedad y la ecología. En palabras de don Jaime García Padrino, catedrático de Didáctica de la Lengua y la Literatura (perfil de literatura Infantil), de la Universidad Complutense de Madrid:

La aportación de la escritora Edna Iturralde a la literatura Infantil y Juvenil constituye hoy una de las más destacadas en el ámbito ecuatoriano y, por proyección, en el latinoamericano, tanto por la cantidad de obras publicadas hasta el momento, como por la variedad de temáticas abordadas donde son notables la sólida documentación utilizada y el rigor del trabajo en sus relatos de carácter biográfico o histórico y, sobre todo, la calidad de sus recursos expresivos. 

Edna Iturralde, escritora  y humanista, ha demostrado hoy que su oficio de escribir es tomado muy en serio, como se ve en los sesenta y tres libros publicados (en editoriales como Santillana, Norma, SM, Don Bosco, Penguin Random House, WPR Books, Vista Higher Learning, Mandel Villar Press) y muchos más por publicar. Para ella, su vida es escribir.  También hay que mencionar las diversas condecoraciones, premios y distinciones nacionales e internacionales, el hecho de haber sido invitada a ofrecer conferencias de verano en Dartmouth College durante cuatro años (2000/2003) , o en California en la Central Advisory Board of Education (CABE) 2015,  o mesas redondas, congresos, simposios, charlas magistrales y otros eventos literarios (toda esta información aparece en la biografía de su página web: http://www.ednaiturralde.com o en su biografía en Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Edna_Iturralde) que, si bien son significativos por su presencia internacional, no tienen la misma importancia que su prolífera, sustancial y significativa obra. Esa es la verdadera medida para los escritores.  Cada vez su literatura es más expansiva, abarca diversos temas de una profunda humanidad, tratados con hermosas expresiones que dan cuenta de su trayectoria literaria. 

Desde el año 2016 Edna escribe una columna semanal en la Revista Familia del diario El Comercio (Ecuador) titulada “De todo como en botica”, donde ejerce el periodismo de manera aguda y versátil capáz de tratar muchos temas en la rama histórica, literaria, de tradición popular, internacional, social —como el feminicidio, el abuso a menores— y simbólicos —como la libertad—. Su último libro publicado (por el momento), se titula Dos súper héroes volcánicos (Editorial SM, 2019) y es una graciosa aventura donde una alpaca y un cuy adquieren súper poderes por la intervención inesperada de Pacha Mama. 

Al momento, Edna está embebida en una nueva obra para niños, rodeada por los personajes que nacen de su corazón y de su mente para saltar a las páginas del libro en busca de sus lectores. La que fue una niña solitaria y soñadora ya es abuela y tiene entre sus logros personales una vida entera dedicada a la escritura para los niños, niñas y jóvenes del mundo, lo que le ha deparado una cantidad de satisfacciones y éxitos que ella puede atesorar con orgullo en su memoria.  

Vive en el valle de Tumbaco, Ecuador, con su marido Bruce y sus tres perros que la acompañan mientras escribe y se disputan su atención.

ENERO 15 2020